Asuntos Públicos – El PRI como oposición al gobierno de Yunes

Eduardo Coronel Chiu

El PRI como oposición al gobierno de Yunes

Que el PRI no está muerto en Veracruz, algunas de sus partes todavía se mueven. Los posicionamientos críticos formulados ayer por el senador del PRI, Héctor Yunes Landa, y el presidente del Comité Directivo Estatal, Renato Alarcón, al gobierno de Miguel Ángel Yunes, cada quien por separado, mostraron que al menos hay un ala o corriente de ese partido, con cuadros dispuestos a asumirse, a partir de ahora y para lo que viene, como una fuerza de oposición política al actual grupo gobernante emergido de la coalición PAN-PRD.
El acto estelar fue sin duda el corte de caja de Héctor. Como lo había anunciado unos días atrás, el senador Héctor Yunes Landa –ex candidato del PRI a gobernador– presentó un balance o evaluación de los primeros 100 días del gobierno de su primo Miguel Ángel Yunes Linares.
Con un lenguaje, tono y distancia propios del debate político (ajena a todo parentesco, que se ve está enfriado) Héctor expuso un discurso contundente para reprobar el arranque sin logros colectivos de un gobierno estridente pero ineficaz, que tiene al estado al borde la ingobernabilidad, ante su incapacidad manifiesta de atender los problemas de seguridad pública, finanzas estatales y reactivación económica.
Del dicho al hecho… machucón a la lengua
El argumento de Héctor contrastó las ofertas de campaña de Miguel Ángel Yunes con los muy pobres resultados del periodo, corto, es cierto, pero es también breve el mandato, sólo de dos años; cuando el fruto es malo, se ve desde el principio. Además del incumplimiento, destacó los desplantes de personalidad, la proclividad al circo, hostilización a adversarios, cinismo, falsedad y desfachatez como estilo de gobierno. La apretada síntesis, invariablemente documentada con cifras y testimonios exhibió la pobreza del gabinete y el acomodamiento del fiscal general a modo, instrumento de venganzas y shows, el desbordamiento de la delincuencia, las excusas falaces del gobernador, el ridículo de ir a ofrecer vales de despensa a los saqueares, desesperado en la turba, con su corona de experto en seguridad abollada. Igual señaló la falta de transparencia de su administración, la obscura iniciativa para reestructurar la deuda pública, la holgura de las comisiones por el trámite, y los nuevos créditos contratados en diciembre por 4 mil 400 millones de pesos, cuando había ofertado que “él no endeudaría al estado”.
Los despidos masivos en la burocracia y el reclutamiento de los arribistas de Puebla, quienes además se están llevando los contratos, especialmente en el sector salud. No omitió el tema del momento, la detención y enjuiciamiento al político priista Flavino Ríos Alvarado, mismo que calificó de cortina de humo ante la falta de resultados, un uso político de la justicia.
Héctor por el liderazgo
Fue su corte de caja un repaso para abrir boca; con bastante picante al final, las alusiones a las negociaciones oscuras, lo que se dice de por qué Miguel Ángel Yunes no ha encarcelado a los verdaderos saqueadores, el círculo cercano a  Javier Duarte; refiriendo los arreglos de impunidad por intercambio de información y el vómito negro. Le machucó la lengua a su primo.
Es claro que Héctor Yunes aspira a ocupar el vacío de liderazgo que padece el PRI tras la debacle electoral del año pasado, el desplazamiento del Gobierno del Estado y el descrédito de la marca por el saqueo y quiebra de la administración de Javier Duarte. Mostró Héctor que puede ser líder de oposición, si no ¿de qué otra manera podría regresar el PRI al poder del estado?
El dirigente estatal
Aunque más orientado a fijar la postura del partido en el tema particular de la detención y encarcelamiento del priista Flavino Ríos Alvarado, ex gobernador interino –como es sabido el fiscal de Yunes le imputó delitos por encubrimiento en la fuga de Duarte, por prestarle el helicóptero oficial–, el posicionamiento del Comité Directivo Estatal que preside Renato Alarcón se colocó en el rol de oposición política.
Sin medias tintas expuso el dirigente del PRI que hay en Veracruz un estado de persecución política permanente a la disidencia por parte del gobernador Yunes, quien usa a la Fiscalía del Estado como instrumento de poder al servicio de su política partidista. Le suma al aparato represivo de Yunes contra la disidencia a la corporación de seguridad, y “probablemente a una parte del Poder Judicial”; para sus objetivos de venganza y para amedrentar a la oposición.
Llama la atención en el mensaje la convocatoria a que “los priistas como oposición” contengan “el poder autoritario, populista y mediático que el gobernador ejerce, con el objetivo de enrarecer el clima político de la entidad en 2017 y construir un mandato de poder absoluto”.
Y la arenga de remate: “Ha llegado el momento de que los priistas seamos una oposición real y contundente en Veracruz; no podemos ser partícipes y mucho menos permanecer estáticos, mirando cómo se violan los derechos de éste o de cualquier ciudadano”.
A ver cuántos más de los priistas acuden al llamado para asumirse oposición, y cuántos siguen agachados.
El PRI en el Congreso
Hoy se verá una prueba en el Congreso del Estado, ¿cómo votará la bancada del PRI la reestructura de la deuda pública? Entrará el dictamen re-manoseado por Yunes, ahora quiere sustituir deuda por 46 mil millones de pesos a pagar en 37 años, y hasta lleva “bursatilización”, entre otras curiosidades de última hora.
Los votos del PRI (9) son decisivos para alcanzar la mayoría calificada, dado que Morena votará en contra. ¿Habrá un PRI colaboracionista y doblegado en el Congreso local?
No hay uno sino varios
Parece que hay varios priis. La fragmentación que dejó la pérdida del centro de poder integrador (el gobernador del estado) no ha podido reconstituirse, el Gobierno Federal anda en otra órbita (incluso en alianzas encubiertas con el PAN-PRD) para contener a López Obrador. Los duarpillos de la Cámara federal de Diputados juegan su propio interés.
Y el resto de camarillas agazapadas, Fidel Herrera viendo los toros (y los canes) desde la barrera, ¿y el senador Pepe Yunes?