Asuntos Públicos – Se quedará sin dinero el gobierno de Yunes

Eduardo Coronel Chiu

Se quedará sin dinero el gobierno de Yunes

Ayer sonó otra alerta para las finanzas públicas del Gobierno del Estado, pero como el gobernador Miguel Ángel Yunes se ocupa como prioridad de sus campañas político-electorales, seguramente no se enteró de los pronósticos de insolvencia en el muy corto plazo, según lo expusieron analistas de la calificadora Moody’s Investors Service.
En el marco de un seminario organizado por esa firma calificadora de inversiones sobre el reglamento del sistema de alertas de la Ley de Disciplina Financiera para Entidades y Municipios, sus expertos en “gobiernos sub nacionales” colocaron a las finanzas de Veracruz en franco deterioro, sin contención, tanto en el corto como a mediano plazo.
De entrada lo ubican entre las 5 entidades con graves problemas de liquidez y déficit financiero, junto con Nayarit, Zacatecas, San Luis Potosí y Oaxaca, un grupo que podría caer en los próximos meses en incumplimientos de pago de deuda bancaria y proveedores. Esta escasez de efectivo presionaría también a recurrir a créditos de corto plazo, una opción en agotamiento debido a las restricciones que ya tienen para contratar más deuda. En el corto plazo el escenario de este grupo es contratar más deuda, si es que pueden, dejar de pagar a proveedores e incumplir con pagos de deuda contratada.
El próximo año no será mejor. A partir del mes próximo la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicará los indicadores de alertas y techos de financiamiento para entidades federativas y municipios que regirán para las operaciones de 2018. Los analistas de Moody’s dan por seguro que Veracruz no tendrá ningún margen para contratar créditos adicional. Sería de los 5 estados, a lado de Coahuila, Chihuahua, Quintana Roo y Sonora, que se quedarían sin poder contratar deuda en 2018 debido al elevado número de obligaciones financieras que ya tienen y a la debilidad de sus finanzas.
No mejora Yunes
El desastre de las finanzas del estado no es una sorpresa; el déficit financiero, la falta de liquidez, morosidad en pagos y el sobreendeudamiento, asociado a la opacidad y maquillaje a las cuentas públicas, fue un signo terminal de la administración de Javier Duarte. Lo preocupante es la falta de resultados del actual gobierno ante esa crisis financiera.
Primero divagó Yunes y se atuvo que lo rescataría el Gobierno Federal (o lo iba a cimbrar con sus revelaciones), enseguida se sirvió un crédito por 4 mil 400 millones de pesos para cerrar el año, luego vislumbró el oro en la reestructura de la deuda pública por 46 mil millones de pesos, aunque tuvo una negociación difícil con el Congreso local, al final obtuvo el cheque en blanco. Eso fue hace casi dos meses y aún no concreta nada, prevalece la incertidumbre en las condiciones de la reestructura, si es que se hace, mientras el déficit y la falta de liquidez persisten.
Hace unos días se conoció la evaluación que hizo la calificadora Fitch Ratings a las finanzas del estado, que incluye ya las medidas aplicadas por el gobierno de Yunes; como es sabido, entre otras, ocultar los pasivos de corto plazo, como lo hacía Duarte, pero con todo, no le cambiaron la mala calificación ni la observación negativa. Como la calificadora hizo público su informe de Veracruz, era imposible negarlo; Yunes lo tuvo que aceptar, no sin intentar darle un sesgo truculento a su interpretación, un malabarismo verbal en el que lo negativo no es tan negativo, algo así como era tan mala la situación que no podía empeorar.
En su negación de la realidad financiera, se vuelca en su faceta de operador político electoral, trata de obtener una mejor calificación en la guerra del lodo contra AMLO y Morena, las alianzas de poder al interior del PAN-PRD y con el Gobierno Federal, el impulso para las posiciones de sus hijos y el clientelismo en apoyo a su marca partidista, y por supuesto su imagen personal.
Como al principio, Yunes parece estar atenido a que lo va a rescatar financieramente el gobierno de Peña –si hace bien su trabajo de alcantarillas contra AMLO y Morena. De su fracaso en materia de seguridad, ya le viene echando la mano a Yunes el Gobierno Federal, pero en esta batalla tampoco Peña puede con los frentes abiertos.
Américo, Pro-activo gestor
Muy sospechoso y fuera de lugar se ve el rol oficioso que ha asumido el alcalde Américo Zúñiga como gestor de la empresa Proactiva SA de CV en la prórroga por 15 años más de la concesión para operar el relleno sanitario municipal, por lo que cobra 24 millones de pesos al año.
El cabildo de Américo Zúñiga aprobó esa extensión contractual, pese a que aún no se vence el plazo original de 15 años otorgado por el ayuntamiento que presidio Reynaldo Escobar, a quien en los medios y debates políticos se ha vinculado a la empresa Proactiva. Como se supo, el tamal lo rechazaron en el Congreso del Estado, el dictamen se regresó a la Comisión de Hacienda por votación mayoritaria, a propuesta de la bancada de Morena que argumentó una serie de irregularidades, además de señalar la intención de dejar atado de manos al siguiente gobierno municipal, lo que era obvio.
Con todo y ese revés, Américo vuelve a la carga, signo ($$$) de que tiene una gran motivación, insiste en ir a cabildear con los diputados para explicarles su supuesto proyecto, como de ciencia ficción, los de Proactiva van a transformar la basura en energía, una historia que no se tragan ni los más ingenuos, todo lo hacen por Xalapa.