Asuntos Públicos – Más gracia que justicia

Eduardo Coronel Chiu

Más gracia que justicia

En menos de una semana concluyó Xóchitl Tress, la “amante de Duarte”, su corta temporada de verano en la cartelera del escándalo político.
Detenida el lunes en Puerto Vallarta, acusada por la Fiscalía de Yunes de enriquecimiento ilícito por haber adquirido bienes, una residencia en Costa de Oro y el lote adjunto, obsequiados por el ex gobernador, no de su peculio sino del erario público, desviados a través de empresas fachada, fue liberada el pasado sábado.
Desde el miércoles, de fuentes cercanas al proceso, ministerio público, poder judicial y la defensa, se filtró que ella tenía un acuerdo con el fiscal para reanudar en brevísimo lapso su periodo vacacional; los términos eran simples, aceptaría los cargos, devolvería los bienes, y contaría todo acerca de Duarte en la intimidad. Todo el acuerdo armado por su verdadero abogado, el junior Fernando.
Y aunque el viernes el juez la vinculó a proceso y ratificó embargos y prisión preventiva por dos años, al día siguiente el acuerdo se cumplió. El sabadazo al revés fue efectivo.
Abreviado con palanca
Si bien es cierto que el nuevo sistema de justicia penal permite un procedimiento abreviado para acelerar la terminación del juicio, es clara la voluntad de ayudar a Xóchitl en su salida.
No se duda de que ella era una beneficiaria menor del gran saqueo operado por la banda de Duarte, contrastante sobre todo con la opulencia y maquinación de Karime Merezco Abundancia Macías, era Xóchitl chiva expiatoria con el perfil para explotar el morbo y exhibirla como trofeo del combate a la corrupción para incautos.
Pero sin la pequeña ayuda de sus amigos no habría podido dejar la prisión de Playa… Linda, donde se le recluyó.
Confirma el favor la forma en que se cerró el asunto. La premisa clave para obtener un procedimiento abreviado, conforme al artículo 201 del Código Nacional de Procedimientos Penales, es que el ministerio público (la Fiscalía) solicite al juez de control la aplicación de ese procedimiento especial. Sin esta solicitud procesal expresa del ministerio público que implica una petición de pena y de reparación del daño, el juicio llevaría su curso normal u ordinario. El segundo supuesto es que la víctima u ofendido no presente oposición (habiendo arreglo y línea el gobierno de Yunes no lo objetó), y el tercero, que el imputado consienta el procedimiento express, admita su responsabilidad y la sentencia con base en la acusación del ministerio público, Xóchitl ya estaba dada y como los bienes no le habían costado, valía más su libertad que la residencia de Costa de Oro.
Pena mínima para poder conmutar
El otro puente que le dieron para salir fue la sentencia. Pidieron la mínima, el enriquecimiento ilícito –el que comete un servidor público que no justifica el aumento legal de su patrimonio– tiene una pena de 3 a 10 años de prisión, bajita se la dejaron para que el juez pudiera aplicar la sustitución de penas y cambiar la prisión de 3 años por un pago en dinero que, se supo, se fijó en 40 mil pesos. Final Feliz.
Como se ve, la formula abreviada es discrecional y sujeta a decisión política, y por supuesto que cuenta y mucho una palanca del junior Fernando.
Bermúdez no fue a la cabalgata
Qué no daría Arturo Bermúdez por recibir el trato Xóchitl; el ex secretario de Seguridad ya ha sido “garganta profunda”, delatado a su ex jefe Duarte, cantado según pedido: también ha hecho su oferta de devolución de bienes.
Pero no tiene la palanca del junior, no ha montado en cabalgata con ellos. Además de que si siguen el camino del procedimiento abreviado con los varios de los pocos duartistas que han agarrado, Audirac, Valencia o Gina, aparte de Bermúdez, se les vaciaría Pacho y no tendrían que exhibir al público.
Yunes, cuasifiscal
A la búsqueda de reflectores, fiel a su estilo protagónico, Miguel Ángel Yunes fue de ofrecido y oficioso a declarar y ofrecer supuestas pruebas de corrupción a la PGR en contra de Javier Duarte, sus familiares y colaboradores.
Como si la PGR ignorara el esquema de Duarte para obtener dinero ilegal de las cuentas del Gobierno del Estado y su diseminación a través de empresas fachadas, operaciones de compra venta y uso de prestanombres.
Un discurso trillado. Señala de nuevo Yunes a Karime Macías como eje de la ingeniería fraudulenta, cuando es evidente que el Gobierno Federal y la PGR la dejaron ir, junto con su madre, hermana y concuño, facilidades que apuntan a la versión del pacto con Duarte. Así esta reiteración de Yunes no es para el proceso, sino para su propia propaganda.
Por otro lado, repitió su tema de las grabaciones a los cómplices de Duarte y las supuestas devoluciones de bienes que le hicieron, un asunto que podría rasparle, ya que al ofrecerlo como prueba en el juicio tendrá mucho que aclarar sobre la legalidad de su intervención, en calidad de qué entrevistó, intimidó y grabó a los “cómplices”.
El acuerdo con Edgar Spinoso, en lo oscuro
Otro de sus deslices es la revelación que hizo de su acuerdo con el diputado federal Edgar Spinoso Carrera, colaborador de Duarte como oficial mayor de la SEV y Subsecretario de Finanzas. La versión del vómito negro de Edgar ya era conocida, ahora se confirma.
Aseguró Yunes que Spinoso reconoció haber participado en la red de Duarte y que se comprometió a devolver los recursos que indebidamente adquirió, pero que “cumplió parcialmente ese compromiso”, no indica Yunes bajo qué procedimiento legal hizo ese acuerdo con Spinoso ni a cuánto equivale ese cumplimiento parcial, dónde está y en qué consiste. Menos puede justificar su incumplimiento del deber legal, ¿por qué hasta ahora no han pedido el desafuero de Edgar a la Cámara de Diputados? Otra cosa es que se lo concedan o no en san Lázaro, donde les están bateando las solicitudes, el punto es la omisión, el encubrimiento en que habría incurrido el mismo gobernador Yunes, y por supuesto el incumplimiento del deber legal de denunciarlo.