Dale Dale – El Azafrán, más lavandería qué restaurante

El Azafrán, más lavandería qué restaurante
En las primeras revelaciones de la recién condenada Xóchitl Tress, quien aceptó declararse culpable por enriquecimiento ilícito para que mediante arreglo con la Fiscalía Estatal salir con una “leve” sentencia y quedar libre en menos de una semana. A la ahora famosa Tress le costó la residencia que habitaba en Costa de Oro y algo más, arreglar su problema de haber militado sentimentalmente en el duartismo.
La casa entregada al gobierno está localizada en el fraccionamiento Costa de Oro, en el municipio de Boca del Río, y declaró haberla recibido como obsequio del ex gobernador Javier Duarte, cuando este la cortejaba.
Lo destacable es que Xóchitl Tress dio una pista muy importante referente a otro presunto implicado en las operaciones de saqueo del gobierno de Duarte, dijo la Tress que toda la planeación y tramitación de la compra ilegal de la residencia se realizó en el Restaurante El Azafrán, ubicado por coincidencia en la zona comercial del fraccionamiento Costa de Oro, y el operador de la compra, por órdenes de Javier Duarte, fue Víctor López Gachuz, dueño del lugar y también propietario del despacho GLG Asesores Empresariales, que se define como una organización de profesionales en consultoría tributaria, además de ofrecer también servicios jurídicos y de contabilidad.
Un negocio muy lucrativo
Supuestamente GLG (Grupo López Gachuz) es una sociedad civil, de las que atienden todo lo referente a pagar lo menos posible al fisco, esto puede no ser ilegal, pero está lejos de ser lo más redituable para el socio principal, el contador López Gachuz. Se sabe desde hace varios años que lo que es más lucrativo en ese despacho, es proporcionar servicios para borrarle el rastro al dinero, pero hablamos de cantidades millonarias (en dólares), es decir, “lavar dinero”, que por diversas razones los que lo poseen no quieren que se conozca en donde se oculta y menos que se sepa de dónde salió.
Una mujer resentida, que estuvo muy cercana a López, ha divulgado ocasionalmente cuál es su principal negocio.
La definición jurídica de estas operaciones es blanqueo de capitales y por supuesto que es un delito. Pero solo lo es si las autoridades hacendarias o la PGR lo detectan.
El dinero que le confían se mueve a cuentas en paraísos fiscales (en donde las cuentas son anónimas y no se pagan impuestos), algunos de estos paraísos son Panamá, algunas islas caribeñas y pequeños países europeos, como
Andorra.
Todos los clientes muy cargados
Los principales clientes de López Gachuz son políticos y empresarios ligados a políticos.
Entre estos podemos señalar al ex presidente municipal de Boca del Río, Salvador Manzur, al ex secretario de Finanzas y ex titular del Orfis, actualmente bajo proceso judicial, Mauricio Audirac, un empresario de servicios de publicidad y otro que le concesionaron el lucrativo negocio de parquímetros en varias ciudades.
Son muchos más los clientes de GLG Asesores, duartistas, fidelistas y de otras filias.
Además de las ya muy señaladas empresas “fantasma” las hay inmobiliarias, comerciales y tanatológicas, entre otras, la hebra de la corrupción que se jaló con la Tress puede llegar a deshilachar a muchos de los que se cargaron con el presupuesto del Gobierno del Estado.
Mientras tanto, el muy enriquecido “lavador” señalado por la Tress, Víctor López G., goza de unas merecidas vacaciones en Europa a todo lujo, acá, el SAT bien gracias, pero la Fiscalía ya descubrió otra “vaca lechera”.