Asuntos Públicos – Estrellada a Yunes/Winckler

Eduardo Coronel Chiu

Estrellada a Yunes/Winckler

Se tambalea el primer juicio penal instruido por motivos políticos personales del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Un juez de distrito del Poder Judicial de la Federación concedió hace unos días a César Augusto Del Ángel Fuentes el amparo y la protección en contra de las resoluciones dictadas por consigna de la juez de control, “Estrella” (da) Iglesias Gutiérrez, por las cuales determinó para el líder de los 400 Pueblos prisión preventiva de un año a partir de fines de enero pasado y unos días después lo vinculó a proceso penal por los delitos de estragos, motín, incitación a cometer un delitos y apología de éste.
Los delitos graves contra la seguridad del estado, imputados y validados por el fiscal Jorge Winckler y las huestes del magistrado Edel Álvarez Peña, una mancuerna para torcer la ley cuando se le ofrece a su patrón Yunes, derivan, como se recuerda, de los incidentes de junio del año pasado; los hechos que desembocaron en riñas, lanzamiento de piedras y sacudida multitudinaria al vehículo en que se retiraban Miguel Ángel Yunes, entonces gobernador electo, y sus acompañantes, el dirigente nacional del PAN Ricardo Anaya, y Santiago Creel, después de que ellos irrumpieron en una manifestación de los 400 Pueblos afuera del Congreso del Estado.
Al margen de la provocación del choque, calculada o no, y de que no hay nada que celebrar de las agresiones desatadas; otra cuestión es si se tipifican los delitos que le imputan a Del Ángel, ya que si bien es clara la motivación de encarcelamiento por venganza política, el envoltorio jurídico es defectuoso, ilegal.
Amparo por violaciones a los derechos de legalidad
El juez de distrito del Poder Judicial de la Federación le atizó un doble palo a la oficiosa juez de control del estado, Estrella Iglesias Gutiérrez; determinó violatorios de los derechos de legalidad de César del Ángel tanto la prisión cautelar preventiva de un año, como el auto de vinculación a proceso por los delitos de estragos, motín e incitación a cometer un delito y apología del mismo. Ambas resoluciones las considera el juez de distrito insuficientemente motivadas e instruye a Estrella las deje insubsistentes; la primera por no haber tomado en cuenta que Del Ángel es mayor de 70 años y está enfermo, por lo que tenía derecho a que se le dictara como medida cautelar el resguardo en su propio domicilio, no necesariamente como hizo la obediente Estrella (así se lo ordenaron), confinarlo a prisión, bajo la falacia de que como tenía varios domicilios, podría fugarse; incluso disponía para esconderse de ¡400 Pueblos!
Igualmente el juez de distrito desbarata la probable responsabilidad de Del Ángel, así como la existencia de los delitos que le imputan; de los Estragos precisa el juez de distrito que no se estableció con precisión en qué consistió “el peligro común para los bienes o las personas”, del Motín, no se expresó con claridad en qué forma la lesión a dos escoltas de Yunes constituían una perturbación al orden público, dado que se trata de delitos contra la seguridad del estado. De la Incitación a cometer un delito y su apología, por las mismas, le indica el juez de distrito a Estrella (da) que no basta con señalar que el quejoso (Del Ángel) tiene el carácter de líder y asesor de los 400 Pueblos y que estaba presente el día del evento, y le da la clase: “debe destacar en forma concreta cuál fue su intervención en los hechos”.
Lo que sigue
Debido a los laberintos del sistema de justicia del país, hay todavía instancias que recorrer. Por lo pronto, hay ya un criterio del Poder Judicial de que hay ilegalidad en el proceso a Cesar Del Ángel.
El primer round ganado por Del Ángel –quien por razones de salud no está en Pacho, sino en un hospital custodiado– debe cruzar aún las chicanadas legales. Obviamente el fiscal Winckler impugnó la sentencia de amparo del juez de distrito y ahora el caso lo tiene un Tribunal Colegiado; el que pega primero, pega dos veces.
Por fortuna, frente al estado autoritario y represor de Yunes aún existe el juicio de amparo y a la protección de la justicia federal como control de legalidad y constitucionalidad. La justicia federal no está al servicio de sus venganzas y montajes.