Asuntos Públicos – Crisis en el Congreso local

Eduardo Coronel Chiu

Crisis en el Congreso local

Entró de nuevo en crisis la controvertida conducción del Congreso del Estado a cargo del grupo legislativo del Partido de Acción Nacional (PAN), que aún coordina el diputado Sergio Hernández Hernández, El Bailador, señalado reiteradamente de insensible a la negociación, de administración obscura y bajo acusaciones de corrupción con el dinero del Congreso, incluso provenientes de su propia bancada.
Se los quiere llevar al baile. La negativa ilegal de Sergio el Bailador de entregar la semana pasada la Presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) al diputado Amado Cruz del partido Morena, equivalente de facto a un golpe de poder, rompió el diálogo entre las principales fuerzas y aisló al PAN, con su pequeño aliado el PRD, de la normalidad legislativa legítima.
De forma marrullera, sin fundamento legal válido, no se sabe si con la anuencia de su jefe político, el gobernador Miguel Ángel Yunes –la agraviada bancada de Morena sostiene que es por órdenes de éste–, Sergio El Bailador rompió el acuerdo firmado en noviembre pasado con todas las fracciones para rotarse la presidencia de la Jucopo, conforme a la regla aplicable de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, pisoteada con el atropellado y abusivo baile panista.
La cooptación como pretexto
Ya se sabe del chaqueterismo, juego de intereses y cooptaciones que se manifiestan en el campo de la política, de la que es parte el espacio legislativo, así que no sorprenden los tránsfugas y recomposición de bancadas, contexto de la última adquisición del PAN en la compra de la diputada Regina Vázquez y Basilio Picazo, desertores del PRI. No se objeta que hoy el PAN tenga 21 diputados, el problema es que la regla que aplica para la presidencia de la Jucopo es el número de diputados al inicio de la Legislatura.
Ley obliga a rotación de la presidencia de la Jucopo
La ley en mención no deja lugar a dudas de que para efecto de instalación de la Junta y la determinación de su Presidencia, se estará tomando el número de diputados integrantes de los grupos legislativos al momento de iniciar sus funciones (último párrafo del artículo 31) Sergio El B, iletrado en derecho pero golpista en la interpretación legal, pretende hacer pleito ranchero con la suma de diputados alcanzada por la bancada del PAN posteriormente.
Al inicio de la Legislatura en noviembre pasado ninguna de las tres mayores fuerzas tuvo mayoría absoluta (26), tampoco mayoría relativa con más de 20, por tanto, la Presidencia debe rotarse entre los coordinadores de los tres grupos legislativos mayoritarios en plazos proporcionales a su representación y al orden decreciente de diputados que los conformen; por ello, inició el PAN, que tenía 16 diputados, para los primeros 10 meses, los cuales vencieron la semana pasada. Está corriendo el plazo de 8 meses en que la presidencia de la Jucopo le toca a Morena, que inició con 13 diputados y hoy tiene uno menos; y los 6 últimos meses corresponden al PRI, partido que inició con 10 diputados y le quedan 8, como la canción de los perritos.
El caso es que El Bailador y el PAN no quieren entregar el puesto. Alegan que ahora tienen 21 diputados y que se nulifica el acuerdo, lo cual es falso. Es un abuso no solo al interior del Congreso, sino al electorado, que no concedió mayoría absoluta al PAN y confirió un mandato plural al Congreso del Estado.
Rumores de relevo
Ayer soltaron el rumor de que estarían cantándole los pastores a Sergio El Bailador como coordinador del grupo legislativo del PAN, que lo reemplazaría el presidente de la Comisión de Vigilancia, el diputado Juan Manuel De Unanue en la coordinación y por tanto en la presidencia de la Jucopo; nunca se mencionó que fueran a soltar la presidencia de la junta a Morena.
Parece una jugada de atole con el dedo a los diputados, si bien De Unanue es nuevo canal de interlocución en su bancada y con los grupos que repelen el gandallismo de Sergio El B en el Congreso, no es lo que está en disputa hoy, el cumplimiento del acuerdo de rotación de la presidencia de la Jucopo y de la Ley Orgánica del Poder Legislativo. A ver con qué salen para destrabar la protesta en la que hoy están juntos Morena, el PRI y el grupo Unidos por Veracruz, al menos 23 diputados (menos los que coopten en estos días).
Lo que menos les importa a los diputados es la agenda legislativa rezagada. Entre ésta la falta de leyes del Sistema local Anticorrupción, por la que incluso hay una demanda de amparo del Comité Ciudadano del Sistema Nacional para obligarles a homologar la legislación del estado. Tampoco que haya algún cambio en la administración del presupuesto, quieren seguir gastando y clavándole el diente a los recursos públicos. No hagan olas.
Los Yunetes
La complicidad no alcanzó para sostenerlos en sus puestos, los zopilotes de las despensas clientelares a damnificados por el huracán, el clan Yunete, se hicieron demasiado visibles; tuvieron que cesarlos, aunque no de inmediato, pretendieron que quedara en la disculpa pública, pero el costo de dejarlos era mayor. “Se deslindó” Yunes el institucional. Sus chicos malos operarán ahora por fuera.