Asuntos Públicos – Gasoducto, sin convencer

Eduardo Coronel Chiu

Gasoducto, sin convencer

Pese a las autorizaciones concedidas en los tres niveles de gobierno para la construcción de líneas para conducir gas natural en los municipios de Xalapa, Emiliano Zapata y Coatepec en favor de una empresa privada, persiste la desconfianza y resistencia de la población sin que los interesados en su promoción se hayan ocupado más de mejorar la comunicación y persuadir de beneficios y seguridad.
Pagan de nuevo por la desinformación. La inconformidad afloró de nuevo estos días con motivo de ciertas obras carreteras del Gobierno del Estado en el tramo Xalapa-Coatepec, generándose un breve episodio de posicionamientos de algunos actores políticos con marcados signos populacheros, de un lado, el Gobierno del Estado, a través del secretario de Obras, Julen Rementería y el alcalde electo Hipólito Rodríguez, cada uno con su propia cubeta para llevar agua a sus molinos electorales y de apoyo político, mientras que el presidente municipal en funciones, Américo Zúñiga, y los responsables de la empresa Gas Natural del Noreste, en la pasividad informativa reciben de nuevo el costo.
De la campaña de banderazos
El banderazo que dio el gobernador Yunes para el inicio de un reencarpetado en la autopista Xalapa-Coatepec –uno más de la frenética campaña electorera de temporada por anunciar supuestas inversiones, en las que incluye las federales, que no le corresponden, así como obras de relumbrón en el bulevar del Puerto de Veracruz– se empató con el oportunismo de la empresa gasera para empezar a introducir de pasada su tubería “ciega”, para cuando se llegue el momento de usarla.
El show de Julen e Hipólito
El señalamiento de algunas personas y la difusión de imágenes en redes sociales de los ductos para gas al lado de la carretera, como signo del aval del gobierno de Yunes al gasoducto, motivó la actuación de ayer de Julen Rementería; el secretario de Obras, acudió a “clausurar” los trabajos de la gasera que por negligencia dejó vencer los permisos, aunque puede renovarlos, lo que implica que cualquier suspensión es solo temporal; todo para hacer un show, acompañado de notario público, de que las obras de la carretera del gobierno de Yunes no tienen que ver con el gasoducto. Seguro que no los han salpicado ni son socios, si no, hasta flores habrían puesto a los ductos, como a los Ruiz del consorcio Intra en Villa del Mar.
También se trepó al camión publicitario el alcalde electo de Xalapa, Hipólito Rodríguez, de Morena. Como es sabido, Hipólito se colgó en la campaña electoral del slogan anti gasoducto –cuyo permiso de construcción otorgó con torpeza y sin cálculo el Cabildo de Xalapa, en medio del proceso electoral. Errático en sus impugnaciones legales contra la autorización municipal al gasoducto, le han bateado varias demandas de amparo, por “notoria improcedencia”, ayer montó su templete en el corredor frente al Palacio Municipal y “exigió” que apliquen el peso de la ley a la gasera, además de que reiteró que en su primera sesión de cabildo (hasta enero de 2018) revocará los permisos de construcción otorgados.
En la tranquila
Aunque la resistencia e inconformidad con el gasoducto incide en la imagen del alcalde saliente, Américo Zúñiga otra vez se conformó con su discurso “verde” de la energía limpia, y en la mención de las competencias de otras autoridades federales y del estado en la regulación de la energía y la aprobación del impacto ambiental. La empresa, por su parte, parece sólo interesada en el negocio de la instalación y venta del gas; con el gobierno municipal comparten la indolencia de la desinformación.
El ratón bodeguero
Ningún texto narrativo o un inventario es comparable con las tomas distribuidas por el gobierno de Yunes del bodegón ilegal aunque merecidamente asegurado al ex gobernador Javier Duarte en Córdoba. El edicto recién publicado para que alguien comparezca a la Fiscalía a reclamar los bienes, si acaso cuantifica los cuadros y fotografías de Duarte y Karime, de sus imágenes y de otros modelos, reconocimientos, bendiciones papales, muebles, electrodomésticos, bocinas y esteros, vajillas, palos de golf, juguetes, cajas de puros, despensas, y un largo etcétera, que constituye el vasto inventario descrito en 9 páginas de la Gaceta Oficial.
Entre todo este pajar no son visibles las famosas libretas Montblanc de Karime, donde están las planas de su célebre mantra “Si merezco abundancia”, tampoco las Libretas del Hampa, los supuestos diarios personales de Karime, documentos, según Yunes, que contienen claves para la detección de la red delictiva y la localización de los bienes del dueto de ladrones. Están reservados o perdidos en la letra chiquita.
La notificación publicada por la fiscal de Córdoba concede 90 días a quien tenga interés jurídico en comprobar la propiedad de los bienes asegurados, de lo contrario, advierten, los bienes causarán abandono en favor de la Fiscalía o del Gobierno del Estado.
Ahora resulta que se toman demasiadas molestias en formalismos. ¿De cuándo acá? Como se recuerda, el ingreso a la bodega y el aseguramiento de los bienes se hicieron sin orden judicial de cateo –con el burdo argumento de que “alguien notificó que ahí se estaría cometiendo un delito”–, y por supuesto que el que aparece como propietario de la bodega no va a comparecer –seguro anda de pelada– y la empresa que se menciona ¡es fantasma! Tampoco se cree que Duarte y Karime reclamen sus cuadros y demás cachivaches y chucherías. A Duarte no le caben muchas cosas en su crujía del reclusorio Norte y Karime es residente en Inglaterra, no reclamó ni sus caballos pura sangre; y Moi Mansur prófugo, dicen en Cánada, se duda que quiera recuperar su foto de rejoneador y “picador” dedicada a la pareja: “Para mis hermanos Javier y Karime”.
¿Para qué tantas vueltas?
Si no han devuelto ni las despensas que arbitrariamente les confiscaron a los del Colegio de Ingenieros, menos el bodegón de Duarte y Karime. Todo por dar la nota unos días, que haya distractores de la inseguridad y el gobierno fallido.