Asuntos Públicos – ¿Se fortalece el PRI?

Eduardo Coronel Chiu

¿Se fortalece el PRI?

Hasta hace un par de meses pocos apostaban a que el PRI podría retener la Presidencia de la República; su desempeño regular tendiendo a malo en las recientes elecciones estatales en junio, lejos de los triunfos arrolladores: ganó apretadamente la gubernatura del Estado de México, pese a todo el apoyo federal; sigue en disputa Coahuila, perdió Nayarit y fue barrido en las municipales de Veracruz, además de los precarios resultados del Gobierno Federal de Enrique Peña Nieto al cerrar el quinto año, no auguraban que el electorado refrendara la permanencia del PRI, se vislumbraba que su retorno en segunda alternancia, sería de un solo sexenio.
Las dos fuerzas principales a las que se enfrentará iban en ascenso, por un lado, a la cabeza, como ya es un lugar común, Andrés Manuel López Obrador y Morena, como caballo velocista de la salida ligera pero de finales apretados, y por el otro, el lanzamiento del Frente constituido por el PAN y el PRD, al que se adhirió después Movimiento Ciudadano (MC), con más bluff que electores.
Competencia partidista cambiada
Hoy parece haber otro escenario en la competencia partidista hacia los procesos de 2018, donde el PRI podría haber mejorado su capacidad de aspirar a retener la Presidencia de la República, disputar el Congreso de la Unión y las 8 gubernaturas en juego.
Las condiciones que se advierten cambiadas incluyen las consecuencias de los desastres naturales del mes de septiembre, sobre todo el devastador sismo del 19 de septiembre que causó estragos al centro del país, pero más a la Ciudad de México; un fenómeno con proyección en la clase política, en cierto modo negativo al grupo gobernante del PRD y Morena (en delegaciones), favoreciendo al Gobierno Federal como suministrador de apoyos inmediatos y para la reconstrucción el año próximo.
Se cuentan también las fracturas y divisiones en los grupos rivales. En Morena, Ricardo Monreal, ex gobernador de Zacatecas, uno de sus operadores más experimentados, tomó distancia de López Obrador debido a su desplazamiento hacia la candidatura para la Ciudad de México en favor de Claudia Sheinbaum; y el PAN, con repercusión en el Frente, padece desde el viernes pasado la crisis por la renuncia de Margarita Zavala, la aspirante con mejor intención de voto en encuestas en medio del enfrentamiento con el presidente del PAN, Ricardo Anaya, quien con el control de la estructura partidista y preponderancia en el Frente se ha impuesto como virtual candidato a la Presidencia de la República. La división en el PAN no ha concluido, aunque unos pocos salieron a la par que Margarita, el grupo del ex presidente Calderón se ha quedado para jugarle las contras a Anaya y ya apuntan a que podrían sumarse al candidato del PRI, si este partido postula al secretario de Hacienda, José Antonio Meade, colaborador de Calderón y los panistas en el sexenio pasado.
El PRI, aunque no ha definido aún a su candidato, hay ya una corriente alentada por la Presidencia de la República y la dirigencia nacional en favor de Meade –apuntada en el traje a la medida de la Reforma estatutaria; así como en un rol protagónico concedido por la emergencia de los sismos y el acomodo del presupuesto de la Federación para la reconstrucción de los daños.
Hoy el PRI nacional realiza una reunión de calentamiento de su consejo político, al menos en ánimo se les ve optimistas. Ya se verá si su fortalecimiento es real o ilusorio.
Garrote a Coxquihui
La intolerancia del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares a la protesta social tiene un nuevo episodio en la sierra de Papantla; un centenar de policías del estado desalojó con violencia el lunes pasado a pobladores que tomaron un tramo de la carretera Papantla-Espinal-Coyutla como presión en demanda de equipamiento hospitalario y servicios médicos. La comunidad de Ojite de matamoros padeció el fin de semana un brote epidémico respiratorio que causó la muerte de dos menores y el internamiento en Poza Rica de una docena de niños, los familiares y vecinos cerraron la carretera, pero el gobierno de Yunes decidió que había un “trasfondo político” en la protesta; solicitaban doctores y les recetó una tunda de granaderos y además encarceló a varios manifestantes.
La zona está caliente, hay grupos armados, emboscadas, tiroteos y ejecuciones, incluso de policías. Para Yunes, el responsable es el alcalde priista Reveriano Pérez, del grupo de Los Pelones, a quien trata de remover mediante desafuero. Pretenden acusarlo de evasión de presos, desobediencia y resistencia de particulares, abuso de autoridad y robo de vehículo, pero el dictamen está empantanado en la Comisión Instructora como protesta del PRI-Morena por el golpismo del PAN en el Congreso del Estado.
Con el pretexto de la conspiración de Los Pelones, Yunes, fiel a su estilo represor de movimientos sociales, a los manifestantes de Coxquihui les dejó ir la macaniza.