Asuntos Públicos – (Ni tan) transparentes

Eduardo Coronel Chiu

(Ni tan) transparentes

El presidente municipal de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, en su abierta campaña para promoverse como candidato a gobernador, con el evidente apoyo paterno, para prorrogar la dinastía como si se tratara de una herencia monárquica, presume ahora supuestos logros en materia de transparencia fiscal; pero no parece haber escogido al mejor aval.
ARegional, la empresa que le concedió este año al municipio de Boca del Río el lugar séptimo en el ranking de transparencia fiscal de municipios del país y primero en el estado, es la misma que en 2014 otorgó al gobierno de Javier Duarte el lugar cuarto de las entidades federativas en la medición del mismo indicador.
Es sospechoso, pero explicable, que el año previo, en el mismo ranking de ARegional, el municipio que gobierna Yunes Márquez ocupó el lugar número 51 de los municipios en transparencia fiscal; y al siguiente se brinca 44 lugares para colocarse en el séptimo de la tabla nacional, rebasando a Xalapa, que se había mantenido a la cabeza de las administraciones municipales del estado.
De tratarse de una evaluación imparcial habría que considerar los méritos de esa administración en caja de cristal, pero se sabe que hay cuotas y contratos que mueven a los clientes en el tabulador. ARegional es una empresa de publicidad, consultoría, análisis y editorial, presuntamente ligada a Manlio Fabio Beltrones –operada por sus cercanos– a la que si bien algunos reconocen por la continuidad de sus mediciones anuales en temas de finanzas públicas, transparencia y competitividad, factura, es decir, vende servicios a las entidades del sector público; y esto se refleja en la benevolencia de los rankings de sus estudios, como en las portadas y reportajes de su revista, donde por cierto, la más reciente, se engalana con el rostro de Rubén Moreira, el saliente gobernador priista de Coahuila, con el titular “Gobierno de objetivos cumplidos”.
Hizo de la farsa una gran fiesta
Como si se lo creyera, Miguel Ángel Yunes Márquez se auto elogió: “estamos muy contentos porque este ha sido un esfuerzo enorme… tenemos un compromiso real con la blablaba transparencia…, avanzamos 44 posiciones…, y hasta se mandó a producir un video temático con un guiño: “¡nos vemos pronto!”.
Duarte también lo cacareó
En dos apartados de su Cuarto Informe de Gobierno, en el Informe Ejecutivo y en el sectorial de la Secretaria de Finanzas, en los capítulos relativos a transparencia y acceso a la información pública: “En relación con las evaluaciones de consultoras y órganos de la sociedad civil nacional se obtuvieron 93 puntos en el Índice de transparencia y disponibilidad de la información fiscal de las entidades federativas 2014, elaborada por la consultora ARegional. Con esa calificación Veracruz ocupa la cuarta posición a nivel nacional en transparencia fiscal.
Se derrumbó cuando no les pagó
En las subsecuentes evaluaciones del Índice de transparencia de ARegional Veracruz se fue al sótano y en la más reciente publicada este año con datos del previo, al estado le dieron el lugar 29 de la tabla con un puntaje de 51.66.
No es casual que en el listado de pasivos con proveedores, el que Duarte envió al Congreso antes de su salida, aparezcan pendientes de pago 2 facturas de esa empresa, una por 472 mil pesos y la segunda por 422 mil pesos, ambas por servicios de consultoría, precisamente de 2014, el año del galardón de transparencia.
En la transparencia de Yunes Márquez no hay a la vista algún pago o contrato con ARegional, pero los malpensados sugieren que ya les liquidaron las facturas que Duarte dejó pendientes de pago, y por eso la contraprestación del ranking para Boca del Río, subir 44 lugares en el Índice de transparencia no habría sido gratuito. Nada es gratis, menos en la política.
Concluyó la reestructura de la deuda, falta informe
El proceso de reestructura de la deuda pública del estado que autorizó el Congreso local al gobierno de Miguel Ángel Yunes está totalmente concluido, pero todavía no hay transparencia del costo total que se erogó en las liquidaciones anticipadas de los créditos preexistentes.
Las empresas que emitían calificaciones a la pasada deuda –como es el caso de Fitch Ratings– informaron del retiro de sus valoraciones previas, entre estas por los certificados bursátiles y otros créditos a causa de su liquidación.
Por otro lado, en el registro de deuda que lleva la Secretaría de Hacienda ya aparecen inscritos 10 nuevos créditos del Gobierno del Estado a través del fideicomiso que crearon para la contratación y pago; tienen fecha del 27 de noviembre pasado; los datos en el registro, en lo general, corresponden al fallo de la licitación difundido en los primeros días de noviembre, operaciones que avientan la deuda a plazos entre 15, 20, 25 y 30 años, con la diferencia de que el monto total rebasa en 53 millones de pesos los 38 mil millones que estaban autorizados.
De lo que no dice nada es del informe que debe rendir el gobierno de Yunes sobre el proceso total realizado, por un lado, la publicidad de los nuevos contratos de crédito y de los finiquitos de los previos, además del detalle de cuánto costó liquidar anticipadamente, así como de las erogaciones que hicieron a los despachos que les “apoyaron” en la preparación y gestoría de las negociaciones, cuándo se pagaron y a quién en comisiones y servicios, es decir, transparentar la tajada Villalobos. A ver cuándo lo hacen.