Asuntos Públicos – Campañas electorales, por pares

Eduardo Coronel Chiu

Campañas electorales, por pares

Al inicio de las campañas electorales concurrentes para la Presidencia de la República y el Gobierno del Estado –aunque artificialmente la legislación separe dos fases, interna y externa, por el supuesto destinatario de los mensajes, las militancias partidistas y el electorado en general–, los virtuales candidatos y sus agrupamientos políticos realizan ya actos dirigidos a posicionarse hacia las votaciones del primero de julio próximo.
Ayer, en el estado, por parejas se desplegaron los actos partidistas; los aspirantes locales a gobernador del estado y a la Presidencia compartieron sus audiencias primarias en precampañas, pese a que todos son candidatos de unidad, con mensajes que evidentemente desbordan hacia la opinión pública; todos andan en campaña para ser electos, el rasgo común es que se presentan como los mejores para el cargo, los malos son los otros, y aunque se trata del inicio, los preliminares de la contienda, cuando faltan casi 6 meses para la jornada electoral, lo que hagan u omitan hoy, en sus estrategias de comunicación y organización, y en los días subsecuentes, irá determinando el curso de la intención final del voto y los resultados.
Los Pepes
En su segundo acto masivo –el primero fue su registro como precandidato a gobernador el pasado viernes–, Pepe Yunes ha comenzado a asumirse como retador, aunque con demasiada mesura; con todo y que en discursos alude incumplimientos del actual gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, sobre todo en materia de inseguridad, política social y economía, el tono de la crítica de Pepe Yunes se percibe muy suave para un candidato de oposición. No hay aún combate con sus adversarios, los que estarán compitiendo con él en la boleta electoral, no existen todavía Yunes Márquez –tampoco mención expresa a la pretensión del actual gobernador por imponer como sucesor a su hijo– ni al candidato de Morena, Cuitláhuac García.
Por otro lado, Pepe Yunes se ve entregado a los viejos grupos del PRI. Si bien formalmente la campaña aún se desarrolla al interior del partido, las estrellas de sus actos y sus prospectos de equipo de campaña son los mismos de siempre, los que fueron parte de la operación política en el satanizado gobierno de Javier Duarte. Eran los que ganaban elecciones cuando el PRI controlaba el poder del estado y los órganos electorales, pero que será difícil que puedan atraer a nuevos votantes, los que podrían hacer la diferencia en una elección competida.
Por su parte, Pepe Meade, presente en el acto de ayer, signo de espaldarazo a su amigo Pepe Yunes y aprovechando para seguir dándose a conocer, se embarcó en un discurso de orgullo priista, de crítica a la “opacidad” en el patrimonio de sus rivales, Anaya y AMLO, de oferta de combate a la corrupción y de deslinde del ex gobernador del estado, Javier Duarte; este último un tema del que los candidatos del PRI quieren alejar de su marca, mientras que sus rivales insisten en mantener en la agenda del debate.
Presente también el presidente del PRI nacional, Enrique Ochoa, se ocupó de vapulear al candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, el enemigo a vencer en la contienda presidencial.
El Cerillo y el junior
A diferencia del macro acto del PRI en el World Trade Center, los candidatos de la coalición PAN-PRD-MC, el Frente, Ricardo Anaya, candidato a la Presidencia de la República y Miguel Ángel Yunes Márquez, El Principito, designado heredero al trono bianual de su papá, realizaron en Xalapa un acto chiquito, únicamente con sus camarillas.
Ricardo Anaya, aparte de colgarse de nuevo del gastado tema de la corrupción de Javier Duarte, pretende provocar identificación con los “chavos”; cual integrante de la banda Timbiriche, se hace pasar por músico, esta vez en un video aparenta tocar la bamba con un grupo de jaraneros propagandista de su candidatura.
El junior, Yunes Márquez, no tocó ahora la batería entre 500 percusionistas; pero tocó la misma pieza que viene ejecutando desde hace unos días, la de las excusas al gobierno de su papi, de que era imposible acabar con la delincuencia –como aquel ofreció lograr en 6 meses cuando hizo campaña el año pasado al Gobierno del Estado.
AMLO y Cuitláhuac
Al igual que en la pasada campaña electoral para Gobernador del Estado, Cuitláhuac García, de nuevo la carta de Morena, carece de identidad propia como candidato. Es de nuevo la sombra de Andrés Manuel López Obrador, el candidato a la Presidencia por tercera vez, anda en campaña por Veracruz desde el viernes pasado y seguirá pueblendo en el estado hasta el jueves próximo. AMLO sí le tira de frente a Yunes Linares –califica su gobierno de fiasco y cómplice de la delincuencia–, y reitera sus propuestas populistas de financiar el gasto con austeridad y combate a la corrupción. Cuitláhuac García, trepado en AMLO, solo dice entre dientes “lo mesmo”.