Asuntos Públicos – El vacío oscuro de Chong en Veracruz

Eduardo Coronel Chiu

El vacío oscuro de Chong en Veracruz

Si ya se descontaba su nivel de influencia a partir de que no obtuvo la candidatura del PRI a la Presidencia de la República, el reemplazo inminente de Miguel Osorio Chong en el cargo de secretario de Gobernación terminará de definir cuál será la nueva relación del Gobierno Federal de Enrique Peña Nieto con el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, un aliado político funcional de aquel, más allá de sus diferentes militancias partidistas.
Abierto el proceso electoral en el que se disputan la Presidencia de la República y el Gobierno del Estado –como principales cargos de la elección concurrente que se votará el primero de julio próximo–, objetivamente hay en la situación e intereses de los actores y grupos que permanecen en escena, más factores de competencia y conflicto, además del elemento ausente de relaciones personales y alianzas que el casi ex secretario de Gobernación estableció con el actual gobernador, no se duda en un proyecto común para mantenerse ambos en el poder para los siguientes años.
Este nuevo escenario de disputa por el poder, sin Osorio Chong, contrasta con el periodo inicial, el tiempo amigo de concertación y pacto con el que pretendió caracterizar su política el gobierno de Peña en sus primeros años, esquema en el que Osorio Chong fue operador de la integración del PAN y el PRD, donde a cambio de la participación legislativa de la “oposición leal” para las reformas estructurales se favorecieron sus triunfos electorales; entre estos se podría contar la alternancia en Veracruz el año pasado, la merma al grupo duartista y las vejigas en seguridad y finanzas del primer año de Yunes Linares.
Competencia o arreglo
Hoy, roto el Pacto por México, PAN y PRD, con Ricardo Anaya a la cabeza, desafían al PRI de Peña que lleva a José Antonio Meade como candidato, y aunque cualquiera de estas fuerzas se escogería como segunda opción para impedir que gane la Presidencia Andrés Manuel López Obrador del partido Morena, hasta hoy todavía parecen competir entre ellos. Veracruz es un estado clave en la elección nacional, ya se sabe, por el tamaño de su padrón electoral, el tercero mayor del país, más de 5.5 millones de electores, así que entre las varias particularidades que tendrá la elección de gobernador este año, no puede dejarse de contar el vacío de Osorio Chong, un secretario de Gobernación aliado del gobernador Yunes Linares.
El peso que tendrá este elemento tanto en la elección federal como en la local se podrá observar con más claridad a medida que avance la competencia, si se radicaliza la disputa y va en serio la campaña de candidato del PRI-PVEM, Pepe Yunes, para recuperar el Gobierno del Estado o como en la lucha libre, van arreglados en pacto oscuro (pese a la ausencia de Chong) para que Yunes Linares herede el trono a su “bodoque de barbas” candidato del PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Márquez, como ya le dicen al principito.
Otro efecto secundario de la salida de Osorio Chong, pero hacia el interior del priismo de Veracruz, será la suerte política de sus “recomendados”, como la aspirante a “cenadora” Anilú Ingram, delegada federal de la Sedesol, así como del resto de delegados federales, los que pasan por el aval de la Secretaría de Gobernación.
Con dinero “baila el perro”
Llamó la atención la actitud sumisa y oficiosa de Miguel Ángel Yunes Linares sobre el trato y la relación de su gobierno con el Gobierno Federal, la que calificó de “institucional y no partidista”; nada casual su declaración en el marco del conflicto del gobernador de Chihuahua, Javier Corral, de su mismo partido, el PAN, para minimizarlo y quedar bien con Peña Nieto y el secretario de Hacienda. Corral denuncia que no le entregaron 700 millones de pesos que habían “pactado” como represalia a la investigación y acción penal contra de varios miembros del PRI en su estado, uno de ellos conectado con la camarilla nacional en la dirigencia de Manlio Fabio Beltrones, por lo que Corral y la cúpula panista denuncian que tales desvíos se usaron para financiar campañas políticas. Como era de esperarse, Peña, Meade y el actual secretario de Hacienda, José Antonio González Anaya, refutaron la acusación. Que el “pacto” de recursos extras para el gobierno de Chihuahua estaba sujeto a “disponibilidad presupuestaria”, y no era una cantidad de obligación legal, como las participaciones en impuestos. Para asombrarse el apoyo financiero del Gobierno Federal al gobierno de Miguel Ángel Yunes. Recibió el año pasado más de 11 mil millones de pesos por encima a los montos que le otorgaron a Javier Duarte el año previo; según datos oficiales de Hacienda y reconocidos por la Sefiplan en sus informes trimestrales de Finanzas Públicas. Ahora sí que con “dinero baila el perro”. ¿Le darán extras también este año?, ¿baila porque se lo van a dar o baila para que no se lo quiten?
Como Karime, Yunes Linares también merece abundancia
Sigue dando de qué hablar el costosísimo reloj valuado en más de 6 millones de pesos marca Richard Mille del gobernador Yunes, el episodio de su sigiloso ocultamiento, de la muñeca a la bolsa, disimulado pero sospechoso, captado por las cámaras en una reunión de seguridad a fin de año, que se volvió la comidilla en medios de comunicación y redes sociales. Ayer lo capitalizó Andrés Manuel López Obrador en un mitin en Las Vigas al comparar esa ostentación y lujo del gobernador con la frase de Karime Macías, “Merezco abundancia”; Yunes dice también “Yo merezco abundancia”, lo que provocó euforia en la multitud, carcajadas y reproducciones inmediatas en medios de comunicación.
Logró AMLO el efecto deseado. Además de que tocó sensibilidad del gobernador, quien fuera de sí (¡qué raro!) respondió con calificativos de loco, loco y más loco. Como lo puyó AMLO, Yunes ni demandó a El Universal –uno de los medios que colocó el video donde esconde el reloj en su página de internet, que luego publicó–, ni ha presentado la factura del reloj que dice no tiene el precio que se dice. Por cierto que los Richard Mille están de moda entre los políticos opulentos, se acaba de difundir una foto del recién extraditado ex gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, con uno de ellos en su muñeca, cuyo precio lo estimaron en 5 millones de pesos.