Asuntos Públicos – Pitol

Eduardo Coronel Chiu

Pitol

El luto en la cultura por la muerte de Sergio Pitol. Aunque estaba ya ausente de la vida pública, aquejado por una enfermedad que le incapacitó sus últimos años, en los que penosamente se vio envuelto en pleitos judiciales por su tutela y administración de bienes, el fallecimiento de Sergio Pitol Demeneghi ayer en Xalapa, a los 85 años de edad, es un acontecimiento cultural.
El ilustre escritor –nativo de Puebla, con raíces en Córdoba–, avecindado en Xalapa desde hacía más de 15 años, Premio Cervantes de Literatura 2015, entre otros, promotor cultural en la UV hasta que pudo laborar, fue en su etapa que radicó en Xalapa un personaje de aclamación y aplauso; si bien más homenajeado que leído, al que como ahora en su muerte se le colgaban para la nota los políticos y los administradores de la cultura oficial: y para la pepena sus familiares y cercanos.
En el tramo de su estancia en Veracruz se volvió un mito con el uso público de su imagen, distante el autor de la obra literaria que le mereció su consagración en la actividad solitaria de la lectura-escritura.
El brote de homenajes póstumos que se avecina se desea que superen a sus “albaceas literarios”, que contribuyan a la promoción de la lectura de sus libros –entre otros, El arte de la fuga, El mago de Viena, El desfile del amor, Domar a la divina garza–, que permitan a sus lectores entrar en contacto con su inteligencia, sensibilidad y oficio en el uso de lenguaje, abrevar de su vasta cultura cosmopolita forjada en sus vivencias en diversos países –en las que tienen lugar la parodia, la memoria, los relatos de viaje, la crítica y la creación literaria–, las tramas novelescas y el encuentro con los grandes autores de los que sin duda forma parte.
Para Yunes, Pitol es cosa de Turismo
El Gobierno del Estado que encabeza Miguel Ángel Yunes no podía estar más desorientado sobre la relevancia de Sergio Pitol. La representación en el duelo la llevó Leopoldo Domínguez Armengual, ¿Secretario de Educación?, ¿Director del Instituto Veracruzano de la Cultura? No. Es el secretario de Turismo. El funcionario confirmó que el Gobierno del Estado hará un homenaje al literato fallecido el cual estará a cargo ¡de la secretaria de Turismo!
Ley de Comunicación Social, a la mitad del camino
Por el descontento que hay en organizaciones y grupos políticos con el resultado que se alcanzó en la Cámara de Diputados, donde se aprobó la Ley General de Comunicación Social, la regulación del gasto y la propaganda gubernamental, es muy probable que tenga enmiendas en el Senado.
Ayer se conoció de que ahí preparan un “contra dictamen” para subsanar presuntas omisiones.
Un juicio de amparo promovido por la organización Artículo 19, por omisión legislativa, resuelto por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, obliga al Congreso de la Unión a expedir una ley reglamentaria del artículo 134 constitucional. El texto que deben regular es el siguiente: “la propaganda bajo cualquier modalidad de comunicación social, que difundan como tales, los poderes públicos, los órganos autónomos, las dependencias y entidades de la administración pública y cualquier otro ente de los tres órdenes de gobierno, deberá tener carácter institucional y fines informativos, educativos o de orientación social. En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público.
El producto de la Cámara de Diputado tiene muchos hoyos y deja salidas para mantener la discrecionalidad del gasto público en comunicación social. Aunque hay algún avance en materia de transparencia, obliga a los entes públicos a presentar en su sitio de internet los montos de campañas publicitarias y la distribución de los pagos a medios de comunicación, carece de criterios para la selección, es omisa para regular la contratación en la mayoría de medios de comunicación, el gasto se condiciona para contratar tiempos comerciales (radio y Tv), en cuyo caso se remite a las leyes de adquisiciones, que los funcionarios saben bien cómo eludir. Esto además de las excepciones que contiene la ley aprobada, tales como no considerar los informes anuales de labores como comunicación social y dejar a la discrecionalidad la contratación para difundir “mensajes extraordinarios”. Tampoco hay topes de gastos para el presupuesto de egresos.
No está concluido el proceso legislativo; a ver qué modifican, si es que lo hacen en el Senado; pero como va la ley en cuestión, es solo una pantalla para simular el cumplimiento del mandato del Poder Judicial de la Federación.