Asuntos Públicos – Ciudades judiciales, fallo tapado

Eduardo Coronel Chiu

Ciudades judiciales, fallo tapado

En el Poder Judicial del Estado, la justicia es ciega también para cumplir con las obligaciones de transparencia.
Aunque desde afuera es evidente que hay “gato gordo” encerrado en la decisión de convocar a particulares para adjudicar los contratos de asociación pública-privada, bajo los cuales se construirán 21 centros de impartición de justicia en el estado, en el Poder Judicial –obviamente por instrucciones del magistrado presidente Edel Álvarez Peña– se resisten a informar sobre las identidades de los socios gananciosos.
La fecha en que debieron haber emitido el fallo del concurso, previa evaluación de propuestas técnicas y económicas, venció el pasado 26 de abril –incluso luego de un corrimiento de plazos de la convocatoria original–, y hasta ahora, a más de 15 días del vencimiento, siguen sin subir la citada acta de fallo a su página de (no) transparencia.
De 6 rubros de publicidad obligatoria conforme la Ley de Transparencia y Acceso a la Información que ya deberían estar actualizados (artículo 15, fracción XXVIII, inciso a), el Poder Judicial solo ha cumplido con el primero; no hay del tema más que las convocatorias para la licitación pública y la ampliación de los plazos. Nada sobre los nombres de participantes, los ganadores y las razones que lo justifican, ni los mencionados dictámenes y fallos de adjudicación.
Negocio redondo y gordo
Tienen todavía guardadito el tamal de quiénes son los externos que se van a beneficiar con el paquete de obras que endeudará al Poder Judicial –al Gobierno del Estado– hasta por 5 mil 100 millones de pesos (más IVA) durante 25 años.
El negocio redondo y gordo es muy claro. Los constructores invertirán 1,301 millones de pesos en la construcción y equipamiento de 21 ciudades judiciales; como el Poder Judicial, con cargo al presupuesto público –garantizado con participaciones y el aval del Gobierno del Estado, metido también al negocio–, pagará al mes hasta 240 millones de pesos, los socios ganones recuperan su inversión en un máximo de 5 años y medio; pero reciben utilidades equivalentes a 3 mil 920 millones de pesos durante 19 años y medio más.
No todo es política y campaña electoral en Veracruz, o violencia e inseguridad, el negocio con los recursos públicos está imparable. Los contratos de asociación pública y privada deben firmarse el 28 de mayo como fecha límite. Sólo para formalizar el fallo de adjudicación que ya dieron.
Como se estila esconder la información pública, eludir rendir cuentas, habrá que investigar la identidad de los socios externos. Los beneficiaros de adentro están a la vista.
AMLO en el Norte del estado
Por encima del boicot y las provocaciones que le preparan los Yunes del PAN, con el gobernador como jefe de campaña de su hijo, Andrés Manuel López Obrador, el candidato de Morena, perfilado para arrasar en la elección para Presidente de la República, sigue trabajando la plaza del estado de Veracruz y llevando a cuestas a su candidato a gobernador Cuitláhuac García.
Ayer visitó Pánuco, Tantoyuca y Tuxpan, donde no faltaron los incidentes, obstáculos oficiales para la celebración de sus actos y conatos de riña, hasta la intercepción anticampaña de Eva Cadena, La Recaudadora, con su worstseller panfletario La traición.
Tiró para la agenda nacional y para público local. Para unos, los temas del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, sus fricciones recientes con los empresarios y los puentes de amor que ahora les tiende, su programa anticorrupción y de austeridad para financiar el gasto público, el gobierno honesto y la revocación de mandato, la autoconfianza en que ganará la elección –ese arroz ya se coció– con 25 puntos arriba. Para el respetable veracruzano, AMLO descargó contra la mafia del poder en Veracruz; el gobierno de Yunes y su proyecto para heredar el cargo a su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez, candidato del frente PAN-PRD-MC. Aunque arremetió contra ellos con los mismos temas –la exigencia al gobernador que deje de usar el presupuesto público para fines electorales y permita que los veracruzanos elijan libremente al gobernador–, no a la monarquía –la misma canción pero en distinto auditorio–, igual exhorto a su público a que emita su voto “parejo”, Cuitláhuac, su Zelig, brincó de gusto.