Asuntos Públicos – El Culín más buscado

Eduardo Coronel Chiu

El Culín más buscado

La persecución del Culín más que anunciada. Pese al revuelo noticioso que causó por tratarse de un alto funcionario público del gobierno anterior, no cayó de sorpresa la noticia de la orden de aprehensión concedida por un juez estatal en contra del ex Fiscal Luis Ángel Bravo por su implicación en el delito de desaparición forzada.
Desde que aprehendieron a principios del mes pasado a dos de sus cercanos colaboradores –el ex director de Servicios Periciales Gilberto Aguirre Garza y Carlota Zamudio Parroquín, ex delegada regional en Xalapa de la Policía Ministerial– por hechos ocurridos en enero de 2016 en la barranca de La Aurora en el municipio de Emiliano Zapata, donde ocultaron 13 cadáveres –reportaron que eran solo 6 cuando en la escena se encontraron 19, un delito equiparable a desaparición forzada–, era evidente que seguía el ex fiscal Luis Ángel Bravo.
Hasta ayer no lo habían aprehendido y el gobierno de Yunes lanzó el se busca al Culín, ofrecen una recompensa de 5 millones de pesos a quien proporcione información que conduzca a su captura. Por nadie dan más, en la página de recompensas del Gobierno del Estado hay algunos de 250 mil pesos y el más alto era de un millón de pesos. Luis Ángel Bravo rompió la barrera para convertirse en el más valioso de los prófugos. El más buscado.
El show de temporada electoral
Sabido el interés personal del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares en prorrogar la hegemonía de su grupo a través de su hijo Miguel Angel Yunes Márquez –el candidato a gobernador por el frente PAN-PRD-MC–, tampoco extraña que haya buscado empalmar la cacería del Culín con el proceso electoral y usar el tema para su trillada propaganda acerca de todo el mal que hicieron al estado los del grupo de Javier Duarte.
Ahora falta que lo capturen o si se conformarán con exhibirlo como prófugo de la justicia (selectiva). Con todos los avisos que recibió el ex fiscal, tuvo oportunidad de preparar su graciosa huida y hasta obtener un amparo contra la detención, que dicen tiene, aunque se verá qué tanto le sirve por sus alcances.
Se cuenta que Luis Ángel estaba confiado en que no sería sacrificado. Había “cooperado” y aflojado el cuerpo cuando no aguantó ni el primer día de gobierno de Miguel Ángel Yunes, como se recuerda, no obstante haber sido nombrado fiscal general para 7 años, renunció “voluntariamente” y entregó la fiscalía a Jorge Winckler el día previo a la toma de posesión de Yunes como gobernador.
También se le observaba muy quitado de la pena –dicen que presumía de ser protegido del Jefe Diego del PAN, pues le lleva asuntos para el despacho de abogados de Fernández de Cevallos, el político panista hoy muy cercano al candidato del Frente a la Presidencia, Ricardo Anaya–, así que confiaba en que la jerarquía panista le haría el paro con el gobierno de Yunes.
Mi bonito gordo
Luis Ángel Bravo, en el tramo final de la administración de Javier Duarte, se quedó como el favorito. Era el más cercano y se dice que el mejor recompensado con las extras. Cuentan que cada vez que anunciaba alguna captura a cargo de la Fiscalía, festinaba: ya viene “mi bonito gordo”, que para desilusión de mal pensados no era alusivo al regordete gobernador, sino al abultado bono por resultados con que éste ordenaba lo gratificaran en efectivo. Ahora necesita de un lugar para esconderse.
Que viene EPN
Si a alguien le beneficia la visita del presidente Enrique Peña Nieto hoy a Veracruz no es a los candidatos del PRI.
Confirmaron que el presidente estará en Papantla para entregar un tramo carretero de la autopista Tuxpan-México y después en el Puerto de Veracruz, donde supervisará avances de la ampliación portuaria.
En la gira lo acompañará el gobernador Yunes del PAN, reconocido como el más favorecido de los gobernadores con los fondos federales de manejo discrecional. Como para reforzar la convicción de que el “hombre” de Peña en Veracruz es Yunes, pero no Pepe, sino Miguel Ángel.
A ver si no se vuelve a lucir el gobernador con la macana.