Comité Ciudadano Anticorrupción quiere 100 millones para empezar

Xalapa, Veracruz
El integrante del Comité Ciudadano del Sistema Estatal Anticorrupción, José Emilio Álvarez Escobosa, exhortó al Congreso Local a nombrar a la brevedad al Fiscal Anticorrupción y los Contralores Internos, para integrar al 100 por ciento el SEA.
Reconoció que se hace necesario que el Ejecutivo les asigne un presupuesto de al menos 100 millones de pesos, para entrar en operación.
No descartó la posibilidad de investigar el caso de Pepe Mancha, y la supuesta asignación de contratos de obra pública al dirigente estatal de Acción Nacional.
Por su parte, el presidente del Comité, Sergio Vázquez, aseguró que solo con voluntad política y económica se logrará hacer operativo el Sistema Estatal Anticorrupción, de lo contrario se quedará en simulación.
En su mensaje tras rendir protesta de ley, el también contador público, pidió a los veracruzanos apoyar y arropar al grupo de ciudadanos que vigilarán el actuar de los funcionarios públicos y representantes populares.
Recordó que la corrupción lastima a la sociedad, ante las deficientes políticas públicas, la falta de infraestructura y el desvío de recursos públicos, por eso se creó -como medida emergente el Sistema Nacional Anticorrupción, que hoy se consolida en la entidad veracruzana.
“Esta nueva figura considera la coordinación de estructura preexistente, como son los órganos fiscalizadores en los Estados, las Contralorías Generales, los Institutos de Acceso a la Información y los Tribunales de Justicia Administrativa. Y surgen dos figuras novedosas, el Fiscal Anticorrupción y el Comité de Participación Ciudadana”, externó.
Veracruz, estado de impunidad, influyentismo y simulación
Carlos Luna, integrante del Comité de Selección del Sistema Estatal Anticorrupción, consideró que el influyentismo y los amiguismos siguen primando en las relaciones y toma de decisiones en todo gobierno, “el descredito de las instituciones es evidente y los malos manejos no se pueden ocultar”, advirtió.
Reconoció que la ciudadana tiene miedo no solo a la delincuencia organizada, también a los delincuentes de cuello blanco.
Reconoció que el panorama para el sistema anticorrupción no es fácil, en un estado ocupado de violencia, de impunidad, de influyentismo, de falta de transparencia y simulación.