Belgas e ingleses quieren el podio

San Petersburgo, Rusia
Muchos pensarían que ni Inglaterra ni Bélgica quieren jugar este partido, el que muchos llaman “el más intrascendente de la Copa del Mundo”, pero Gareth Southgate y Roberto Martínez han asegurado que quieren esa medalla, que quieren estar en el podio de la Copa del Mundo de Rusia.
Y nada tiene que ver el premio de 24 millones de dólares que se llevará el que gane el juego, aunque el perdedor no se irá con las manos vacías: tendrá 22 millones de dólares.
Después de caer en las semifinales ante franceses y croatas, ambos técnicos han tenido que trabajar mucho en el aspecto mental para tratar de que sus futbolistas estén enfocados, que no se dispersen.
Southgate es quien reconoce que ha sido complicado. “No podemos negar que la eliminación nos dejó el corazón roto, que hemos tenido que hablar con los muchachos para recordar que hay algo en juego todavía. Queremos esa medalla, no vamos a entregarla fácilmente”, dice.
En tanto que el español Martínez encuentra otro ángulo para motivar a sus futbolistas: “Hoy [viernes] es mi cumpleaños, y mi mejor regalo será subirme al podio. Y más allá de eso, todos los seguidores belgas que han venido hasta Rusia y estarán en este juego, merecen el placer de ganar el último partido”.
Más hay algo que se respira en el aire. Sí, del lado inglés existe nostalgia, pero el discurso general habla de continuidad. En el lado belga se respira la incertidumbre, no se sabe si el ciclo de Martínez continuará o no.
“Tenemos una gran motivación para actuar. Hay que ganar ese tercer puesto. Nunca lo hemos conseguido en nuestra historia. Servirá para seguir trabajando a futuro”, dice Souhtgate.