Cumple 150 funciones la obra Colón agarra viaje a toda costa

Xalapa
Corrían los primeros años del nuevo siglo y el Teatro J.J. Herrera fue el espacio que brindó la primera oportunidad artística a Lorenzo Portillo y David Aarón Estrada, que acababan de formar el grupo Merequetengue Artes Vivas con la intención de hacer teatro de títeres para toda la familia.
Tras 18 años, el trayecto no ha sido fácil para los creadores, quienes han tocado muchas puertas, abriendo varias y muchas aún siguen herméticas; peregrinado por oficinas encargadas de políticas públicas culturales con respuestas desesperanzadoras en varias ocasiones; y, sobre todo, trabajado con mucha tenacidad y confianza.
Esas experiencias, anécdotas y la cristalización de un proyecto, del que muchas personas se burlaron o calificaron como “una locura”, se reflejaron en la puesta en escena Colón agarra viaje a toda costa, de la argentina Adela Basch, que por ofrecer la función número 150 develó la segunda placa que ha cosechado el Teatro J.J. Herrera en sus más de cuatro meses de reapertura.
En ésta, Lorenzo Portillo, Nallely Landa y Deivin Uriel Viveros, dirigidos por David Aarón Estrada, relataron durante 50 minutos las peripecias de Cristóbal Colón para conseguir el apoyo de los reyes que lo llevaría a realizar su travesía por el océano y el viaje en sí. Por ello, el diálogo entre el capitán y Rosa del Mar inicia así:
“Para algunos, fue un hombre intrépido y valeroso. Para otros, fue solamente un ambicioso. Para algunos, fue un gran navegante. Para otros, fue sólo un farsante. Para algunos, quiso ir más allá de los límites del saber. Para otros, sólo buscaba honores y poder. Para algunos, fue un visionario. Para otros, trataba de hacerse millonario. Para algunos, fue brillante y generoso. Para otros, fue avaro y codicioso. Para algunos, fue un valiente. Para otros, fue un demente. Para algunos, fue un iluminado. Para otros, un chiflado. Para algunos, fue todo generosidad y grandeza”.
Cristóbal Colón, que a veces nombran “Locón”, los reyes y los intermediarios son títeres que manipulan los tres actores. Incluso hay un espacio de interacción con los asistentes cuando éstos preguntan que otros inconvenientes han enfrentado en dependencias públicas.
Carrera en la que los artistas Estrada y Portillo han montado varias obras exitosas como Ubu reciclado y Este chivo es puro cuento, además de establecer un pequeño foro en la calle de Diego Leño que bautizaron “El rincón de los títeres” y que después se convertiría en teatro en su nueva dirección ubicada en la calle de Juárez esquina Ávila Camacho.
Lourdes Hernández Quiñones agradeció la distinción de ser también madrina de este logro de Merequetengue, grupo que siempre participó en el programa artístico de la Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil durante los años que fue la coordinadora.