Empresa – Apocalipsis por Pemex

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Alberto Barranco

Recibido con escepticismo el programa de rescate de Petróleos Mexicanos planteado a inversionistas de Nueva York, mensaje al calce del presidente Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con los analistas las calificadoras de deuda preparan la degradación de la calidad crediticia de la empresa productiva del Estado, lo que conllevaría a un efecto dominó.
La ruta salpicaría a su vez la calificación de la deuda soberana de México, encareciendo las posibilidades de crédito externo y, de pasadita, los del interno.
De acuerdo con la firma Barclays, convocante de la reunión, los voceros enviados, es decir el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa Macías, y el director de Finanzas de Pemex, Alberto Velázquez García, no plantearon un camino creíble para la mejora operativa y financiera de la empresa.
Naturalmente, el interés de los reunidos, en su mayoría tenedores de bonos de deuda emitidos por la empresa, se centraba en la capacidad de pago para enfrentar su redención.
Este año está prevista la amortización de papeles por 6.6 mil millones de dólares, de los cuales el gobierno anterior sólo reservó 2 mil, pese a lo cual se garantizó la cobertura total.
Actualmente los papeles a mediano plazo de la compañía se cotizan ligeramente abajo su precio en los mercados secundarios. Así, la emisión de 2 mil millones con un rendimiento de 6.8% y vencimiento a 2024 se cotiza en 95.535 dólares, es decir 4.47% abajo.
A su vez, los bonos de 2 mil 500 millones de dólares con vencimiento a 2028 y rendimiento de 6.80% se cotizan en 90.284 dólares.
La compensación, de acuerdo con las leyes de mercado, llegaría con mayor rendimiento. Lo curioso del caso es que la preocupación no se reflejó al exterior y al interior del país, cuando Pemex alcanzó una deuda de 103 mil millones de dólares, 2 mil abajo del valor de sus activos, lo que coloca la ruta en un brutal exceso.
En la ecuación entra el declive de la expectativa de la empresa y la insistencia de seguir endeudándola, ni las calificadoras, ni las corredurías, ni los organismos empresariales del país pusieron el grito en el cielo.
En la omisión, ahora se duda de la eficacia de la inyección de mil 250 millones de pesos del presupuesto federal para capitalizar a la empresa en afán de incrementar la producción, además de destinar entre 2 mil 500 y 3 mil millones de dólares, producto de ahorros por el combate al saqueo de combustibles, para construir una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco, por más que las calificadoras aplaudieron la estrategia.
La pregunta es si dejó correr el incendio para luego gritar ¡Fuego, fuego!
Balance general
Aunque al interior del país se considera 2% de crecimiento económico para este año proyectado en los Criterios Generales en Política Económica, el Bank of America Merrill Lynch lo está reduciendo a la mitad.
La exposición de motivos, sin embargo, coloca el énfasis en factores externos, como una eventual desaceleración de la economía de Estados Unidos; los efectos del cierre parcial del gobierno de ese país, y la incertidumbre frente al sí del Congreso al acuerdo mercantil con México y Canadá, además de la guerra comercial con China. En el renglón interno se anota la pérdida de confianza por la cancelación del aeropuerto en Texcoco y hasta la inflación que generaría el aumento al salario mínimo.
Humo blanco
Aunque oficialmente Bosco de la Vega Valladolid, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, no ha externado su salida de la contienda por la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial, este viernes la Comisión de Auscultación cernirá a los cuatro interesados en la pelea en una terna.
Esta, de inmediato se turnará a la directiva, integrada por los presidentes de los siete organismos enlistados, para definir al sucesor de Juan Pablo Castañón.
El mecanismo es de mero trámite, una vez que la mayoría se ha inclinado por el exdirector general de FEMSA, Carlos Salazar.
En el intento se quedarán los expresidentes de Concamin y Concanaco, Manuel Herrera y Luis Mahbub, además de De la Vega Valladolid.