Asuntos Públicos – Delia la Morena, por un Orfis del partido en el poder

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Eduardo Coronel Chiu

Delia González Cobos, actual Procuradora Fiscal de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) se metió con sigilo a la competencia por el cargo de Auditor General del Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), pero ya se le percibe como la carta bajo la manga con la cual una camarilla del grupo en el poder del partido Morena intenta apropiarse de ese instrumento de control administrativo y político.
A diferencia del otro candidato de la facción de diputados de Morena (José Manuel Pozos-Eric Domínguez), el auditor saliente Lorenzo Antonio Portilla, que ha realizado campaña abierta de propaganda para repetir en el cargo, no obstante ser inelegible por la prohibición legal expresa de la reelección, Delia González solo esperó la convocatoria para anotarse. Pero una vez que se hizo visible su participación, quedaron abiertos sus vínculos político partidistas con el grupo en el poder de Morena, lo que a la vez explica la división en su grupo legislativo mayoritario y el veto que le ha puesto a Portilla el diputado Javier Gómez Cazarín. “Ni lo mande dios” (que se reelija), entre líneas significa: “mi bando va con Delia”.
Aunque algunos conjeturan que la obsesión reeleccionista de Portilla y su onerosa campaña era parte del plan para crear una cortina de humo, jalar la marca y abrirle el paso a Delia –la candidata de a deveras del grupo en el poder–, y que compensarán con la Contraloría del Estado, más allá de la fantasía hay otras situaciones en las que estos dos personajes con lugar seguro en la terna pueden relacionarse. Comparten características, y por supuesto tienen diferencias.
Al margen de presuntos intereses opuestos por competir por el mismo puesto y la división en Morena, que no parece ser ficticia, los candidatos de las facciones tienen un claro arreglo con determinado grupo político del partido Morena, aunque al personalizarse sea específico para cada uno de ellos. Sin duda los dos estarían al servicio del poder en turno, serían auditores sin autonomía; pero también los dos son inelegibles de acuerdo a la ley, otra vez, cada uno por su propia causal. Conocidos sobradamente los impedimentos de Portilla –la parcialidad de su función y la prohibición para reelegirse–, es oportuno revisar a la aspirante Delia.
Totalmente Morena
De acuerdo con la información pública de su currículum y de su trayectoria profesional y partidista, Delia González Cobos, Licenciada y Maestra en Derecho por la UNAM, tiene dos líneas de trabajo; una relativa a la materia jurídica fiscal, en una administración jurídica del Servicio de Administración Tributaria, y como directora de legislación en la Procuraduría Fiscal de la Federación; la otra rama de actividad, más extensa, se vincula a dos partidos políticos, al viejo PRD y a Morena, su retoño tras la escisión de AMLO para formar en 2015 su nuevo partido. En estos partidos Delia fue asesora de la asamblea legislativa en el DF, representante de Morena en los procesos electorales federales y locales de 2015, 2016 y 2018 ante el INE y el OPLE y de sus candidatos en los tribunales electorales.
Clave para su nueva encomienda partidista resulta su participación como asesora de la Cámara federal de Diputados durante 2016, obvio, del grupo legislativo de Morena; corresponde al periodo en el que fueron diputados el actual gobernador Cuitláhuac García y la líder de la bancada Rocío Nahle, senadora con licencia y poderosa secretaria de Energía, además compañera de trabajo ahí mismo del actual secretario de gobierno Eric Patrocionio Cisneros, patrón directo del diputado Gómez Cazarín. Es evidente la vinculación política de Delia La Morena y su impulso al Orfis como cuota de partido, una posición de la camarilla.
No cumple los requisitos de ley y convocatoria
Vistos sus antecedentes laborales queda claro que Delia La Morena no cumple con el requisito de “contar al momento de su designación con una experiencia de al menos, cinco años en materia de control, auditoría financiera y de responsabilidades”. Este requisito define al nivel legal y por tanto obligatorio con precisión el tipo de experiencia y antigüedad requerida para ocupar el cargo de auditor general del Orfis. No es genérico de consultoría fiscal, legislación o ejercicio de facultad económico-coactiva a contribuyentes, sino especifico en materia de “control, auditoría financiera y de responsabilidades”.
Este requisito determinante para el ocupar el cargo en cuestión se encuentra en la Ley de Fiscalización Superior y Rendición de Cuentas del Estado (artículo 88, fracción III), y se incluye expresamente en la Convocatoria para la selección de titular del Orfis, elaborada por la Comisión de Vigilancia (Base Tercera. Requisitos por cumplir, número 7).
Por otro lado, la abogada Delia presuntamente no es veracruzana, no hay al menos evidencia alguna de que lo sea, ni por la escolaridad ni por su previa ocupación, por tanto tendría que demostrar que tiene vecindad mínima de cinco años en el estado, lo que no parece comprobable; aparece en Veracruz en los procesos electorales de 2015, además la continuidad temporal se interrumpe con la labor citada como asesor de diputados en 2016. No le salen los 5 años.
Pero el requisito de origen o vecindad está previsto en la Constitución Política (artículo 67, fracción III, base octava, y 58 fracción I, como en la Ley de Fiscalización (artículo 87, fracción III, y en la convocatoria citada Base Tercera, número 1.
Que explique la Comisión de Vigilancia cómo le dio el pase
¿Cómo comprobó Delia a la Comisión de Vigilancia, controlada por 8 diputados de Morena, los requisitos legales para participar como aspirante en el proceso de selección y nombramiento de titular del Orfis?
Tendrán que explicarlo sus integrantes no solo a la opinión pública sino también justificar a los demás aspirantes que no actuaron con consigna, favoritismo e ilegalidad para abrirle el paso, darle un lugar seguro en la terna, como se espera, y colocarla en la antesala.
Otra cuestión será si Delia puede alcanzar los votos necesarios para el nombramiento, dada la división existente en Morena y la falta de consensos en los demás partidos de micro oposición y hasta ruptura con el PAN. Pero de que Delia es una carta Morena marcada, solo lo pondrían en duda ingenuos o ignorantes.
El desaseo de Morena y sus pretensiones de poder sin sujetarse a la ley sigue desbordado.