Asuntos Públicos – Las dos caras de la encuesta Mitofsky: reprueba Cuitláhuac

0
96

Eduardo Coronel Chiu

Se ve que el gobierno de Cuitláhuac García está urgido de destacar algo positivo que contrarreste la pésima imagen de incompetencia y corrupción que tiene dentro y fuera del estado, que como a clavo ardiente ayer se colgaron de una encuesta de Mitofsky que si se le examina un poco, no le favorece mucho.
La encuestadora Mitofsky, la favorita de AMLO que le lleva un tracking diario de aprobación, publicó ayer en el periódico El Economista el ranking mensual de gobernadores que tanto entusiasmó a los voceros locales del régimen. En este ranking se colocó al de Veracruz, Cuitláhuac García, en el lugar 11, una posición mejor a la del mes precedente, pero la encuesta evalúa a todos los gobernadores con bajo puntaje, así que representa los promedios de los malos resultados. A partir de un puntaje de 40% para la encuestadora son de calificación alta, “Buenos”, aunque el 60% los repruebe.
Fue motivo de regocijo entre los voceros y algunos actores que sin detenerse a examinar los datos lanzaron campanas al vuelo, como el diputado de Morena, Javier Gómez Cazarín, porque el “pueblo de Veracruz” ya reconoce la labor del gobernador.
La cara interior de los datos
Los datos de la encuesta (con toda la reserva que pudiera tenerse de su confiabilidad y validez) dicen lo contrario. El gobernador de Veracruz, en la medición interna de la población consultada (a través de smartphones, en muestra no precisada), obtuvo en el mes de septiembre un porcentaje 40.6% de aprobación, incluso menor al del mes anterior, que fue de 41.1%, es decir más de la mitad de la población no está de acuerdo con el gobernador y en el mes tuvo un descenso de aprobación.
En el rubro de corrupción, nada significa para el estado que se le coloque en el quinto lugar de los estados donde se percibe menor corrupción. Internamente, solo 29.1% cree que el nivel de corrupción ha disminuido; 32.7% considera que el nivel de corrupción es igual y el 33.4% opina que es mayor, es decir, el 66.1% estima que el nivel de corrupción actual es igual o mayor.
La percepción de la economía tampoco es para entusiasmar. Únicamente 31.5% percibe una mejoría, 35.6% que está igual y 32.5% que está peor.
En la percepción de inseguridad califican peor. Solo el 23.4% piensa que la seguridad es mejor, mientras que 43.5% percibe que está peor y el 31.6% que está igual. En suma al mes de septiembre el 75.1% de la población consultada percibe que la situación de inseguridad es peor o igual.
Es falso aún en los términos de la referida encuesta que “Cuitláhuac tenga una alta aprobación entre veracruzanos” (40.6%), con relación a una escala del 100%, no puede considerarse sino debajo de la mitad, en calificación reprobatoria.
Propaganda de oropel
Con la violencia criminal imparable que refuta sus cuentos alegres de disminución de índices delictivos, ahora buscando echarle la culpa a los jueces federales, el gasto público contraído y obras públicas paralizadas, las asignaciones de contratos solo a las empresas “amigas·” favorecidas, el déficit de medicamentos en hospitales públicos y para rematar una epidemia de dengue que rebasó al sector salud, exhibiendo deficiencias de prevención, se entiende que el Gobierno del Estado busque algo de propaganda en su desesperación para no verse tan mal como los percibe la población del estado.
Pero la encuesta Mitofsky es solo de oropel, tantito le rascas a sus datos y sale el cobre de Cuitláhuac y el gobierno de Morena. Y eso que no mide directamente la percepción de nepotismo e incapacidad en las funciones de gobierno.
Edel y el “buen magistrado”
Mal cayó en el Poder Judicial la declaración de su presidente, el magistrado Edel Álvarez Peña, descalificando las aspiraciones de un grupo de jueces de ese poder, que presionan para que se les tome en cuenta en los nombramientos presuntamente inminentes de 13 plazas vacantes de magistrados.
Como vocero servil de los arreglos políticos entre el gobernador y las fracciones partidistas de diputados para nombrar magistrados, excluyendo a los que tienen carrera judicial, Edel puso de barrera declarativa: “tener antigüedad en la burocracia judicial no garantiza el mejor perfil”, y como si el fuese el magistrado modelo hasta se atrevió a pontificar: para ser un buen magistrado hay que tener conciencia social, honestidad, profesionalismo y conocimiento del derecho, poco faltó para que mandara a inscribirlo en letras de oro en alguna sala del palacio de justicia. A Edel, para ser magistrado, solo le bastó que lo propusiera el entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán, a quien había servido en el archivo de notarias y Registro Público de la Propiedad, sitio desde el que se hicieron entonces numerosas adjudicaciones de predios vacantes, y en la presidencia del PRI estatal. De sus fallos como magistrado, más bien “yerros”, el más notorio fue la escandalosa liberación en segunda instancia de Jorge Antonio Hernández “El Silva”, sentenciado a 38 años de prisión por el homicidio de la periodista Regina Martínez; La ponencia de Edel en la Sala Penal, con el apoyo de un magistrado y la oposición de otro, lo liberó en el contexto de un conflicto personal con el entonces gobernador Javier Duarte por falta de pagos a las empresas del magistrado. Su actuación como magistrado presidente está a la vista, para muestra dos temas, el desmantelamiento de la plantilla de magistrados, el retiro inconstitucional de los que cumplieron 70 años de edad y el gran negocio de las construcción de las ciudades judiciales bajo el esquema de asociación público-privada con empresas de moche, armado con el ex gobernador Yunes, pero compartido ahora con el nuevo grupo en el poder.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here