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PEGAN A ROCÍO NAHLE LOS APAGONES

PorAz Diario

Feb 20, 2021

La Secretaría de Energía (SENER) rechazó un proyecto de almacenaje de gas que pudo impedirlos

Se inclinó por la producción de petróleo que por el almacenaje de gas para la industria eléctrica

20-02-21

Tras los mega apagones que el gobierno Federal trató de minimizar llamando cortes estratégicos o responsabilizando a Texas por los sucedido, lo cierto es que pone en evidencia que este gobierno es responsable por rechazar un sólido proyecto de almacenaje de gas que hubiera mitigado los impactos de la tormenta invernal, crisis de costos económicos que apunta como responsable a la secretaria de energía, Rocío Nahle.

En el mercado coinciden en que el país, por décadas, ha priorizado la producción de petróleo, en tanto que la de gas natural ha quedado rezagada. Por eso, el país importa alrededor del 70 por ciento del gas con el que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) genera electricidad.

Sin embargo, los expertos afirman que esta problemática, que desconectó a 4.7 millones de clientes de la CFE, pudo al menos haberse suavizado si se contara con infraestructura para su almacenaje: “Así hubiéramos tenido respuestas ante los cortes por caída de oferta y alza de demanda de Texas”, explica el especialista David Rosales.

¿Pero por qué el país no cuenta con esta infraestructura que hoy queda en evidencia que es indispensable? En realidad, ya se gestaba un proyecto desde el sexenio de Enrique Peña Nieto, el cual -aseguran participantes del mercado y expertos- era viable, pero fue rechazado por la administración actual.

“El proyecto, fue presentado en esta administración por Cenegas, ya estaba encaminado técnica y financieramente. Sin embargo, fue la CRE, ya con Rocío Nahle, que lo rechazó”, detalló Gonzalo Monroy, consultor del sector. Se trataba de un plan estratégico para la seguridad energética, presentado a mediados de 2018 por el entonces secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y que se esperaba fuera continuado por la 4T.

En consideración de Monroy, el rechazo de esta administración a dicho proyecto responde a un tema de cuentas. Por un lado, los costos elevados, que no encajaban en una política de austeridad; y por otro, a cálculos políticos: “Es menos rentable hablar de producción petrolera que de almacenamiento de gas”, dice el experto.

Se contemplaba un almacenamiento por 10,000 millones de pies cúbicos, y dentro de los territorios se encontraba Veracruz.

El proyecto permitiría contar con al menos 5 días de autonomía hacia el 2029. Las autoridades de entonces calcularon que la inversión sería de 10 millones de dólares por cada 1,000 millones de pies cúbicos y se ubicó en Acuyo, ubicado en Chiapas; Brasil, que se localiza en Tamaulipas; Jaf, en Veracruz, y Saramako, en Tabasco, en donde ya se tenían ubicadas cavernas para el almacenaje.

Por su parte, el analista independiente, Arturo Carranza, critica que la agenda energética de esta administración esté concentrada solo en la producción petrolera: “Con ese esfuerzo tan grande están dejando pasar de lado el desarrollo de otras partes del negocio, en particular el de almacenamiento. Esta crisis habla de la necesidad de ver el bosque completo y no solo enfocarte en una parte”.

La responsabilidad Si bien la empresa que encabeza Bartlett echó toda la responsabilidad a la decisión del gobierno texano de cortar el suministro de gas, terminó presentando un programa de almacenamiento de combustibles “como estrategia comercial para mitigar los riesgos asociados al comportamiento del gas natural”.

Pero los expertos consideran que se trata de una respuesta tardía. “La autoridad ha dejado pasar una oportunidad y tiempo para desarrollar una parte de la industria relacionada con este almacenaje”, consideró Carranza.

Aunque el experto coincide en que es esencial diversificar la matriz energética. “Buscar que sea económica, competitiva, segura y confiable en el largo plazo y, además, diversificar con combustibles renovables”.

Por su parte, Monroy resalta que esta política debió implementarse hace dos años, pero también alerta que es un plan que no viene incluido en el presupuesto: “¿De dónde van a sacar los recursos para hacerlo?, van a tener que mover otra cosa para poder realizarlo”, señaló.

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